lunes, 31 de agosto de 2009



La pequeña Lola encontró divertido al principio poder acostarse tarde como su hermana mayor. Incluso le pareció chulo tener caramelos gratis siempre que bostezara. Pero cada vez eran más y más bostezos, y los caramelos ya no aparecían en su lengua de uno en uno...

2 comentarios:

  1. Tan sencillito y lindo, no se me hubiera ocurrido.

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  2. Que tierna se ve! Muy buena historia! Tienes en excelenmte bog! :) Te sigo

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