martes, 24 de marzo de 2009

MEMORIA 1

1. Introducción.

Desde hace un año, la idea de inventar e ilustrar cuentos infantiles, a partir de la creación de personajes, siempre viene a mi mente al coger el lápiz. Cualquier cosa en la que pienso a la hora de trabajar acaba relacionada con ese tema.
Por ello, tuve claro desde el principio que mi proyecto llevaría algo de ilustración (pensaba que en términos principales, pero la cosa se desvió un poco).
A continuación, mostraré la evolución de mis ideas a lo largo de las últimas semanas. Sí hay un momento inicial, pero no uno final; por lo que, hasta donde he llegado a imaginar, tengo claro en qué autores me gustaría basar mi trabajo (quizá surjan más por el camino), pero aún no puedo visualizar un futuro claro acerca de su realización.
Mis objetivos primordiales, una vez acabada esta primera parte del proyecto, serán la búsqueda de escultores cuya obra tenga tendencias infantilistas (empezando por el cubismo)y alusorias a mundos de fantasía o de ensoñación, para poder relacionar de una manera lógica la ilustración y la escultura en un mismo bloque. También he de investigar sobre técnicas escultóricas con las que construiría mi proyecto (bien sea creando una armadura para recubrir con escayola o barro, papel maché, cartón o cualquier otro material). Ya que mis pensamientos hasta el momento han girado en torno al mundo infantil, he de intentar que, utilice la técnica que utilice, ésta siga el rol de todo mi trabajo.
Seguiré investigando sobre las teoría freudianas, el mundo de los sueños en general, la ilustración infantil y, además, también me gustaría adentrarme en el surrealismo, ya que algunos autores de este campo utilizan el mundo de lo onírico como medio de expresión artística.
Una vez hecho todo esto, mi proyecto irá tomando forma, tanto teórica como física (aunque, de momento, sólo sea sobre el papel).

2.Tormenta de ideas. División en “momentos”.


-Momento I: Ilustración infantil. Es lo que me gusta, por lo que decidí que mi proyecto se basaría en ello. No era algo complicado, pero quizá la base teórica iba a ser muy simple (aunque, bien es cierto, que de igual modo tenía que buscar autores en los que inspirarme). Me gustaba la limpieza del tipo de ilustración de la famosa serie televisiva “Pocoyó”.
-Momento II: Se me ocurre que quizá podría mezclar la ilustración con una técnica antigua de movimiento de la imagen para hacer animación. Sobre un palo que actuaría de mástil, colocaría mis ilustraciones en una ruleta, de manera que al girarla, mis imásgenes cobraran vida. Pero acabé desechando la idea, pues no vi originalidad en la mezcla y me pareció algo demasiado simple.
-Momento III: Pienso que quizá podría hacer un tipo de ilustración más vistoso, algo que llamara más la atención: ilustración en relieve, quizá utilizando la técnica del collage, en plastilina o haciendo figuras tridimensionales con objetos sacados de casa (que ya no son utilizados, de manera que quedarían revalorizados, reciclados). No me he decantado por hacer únicamente ilustración, sino que he empezado a pensar en la fusión de géneros, pero no descarto utilizar diferentes técnicas de ilustración dentro de ésta.
-Momento IV: Empiezan a surgirme ideas en cuanto a la realización del trabajo, que provienen de la típica imagen (cinematográfica o no) que todos podemos tener en mente del niño pequeño acostado en la cama mientras su padre o su madre le cuentan o cuento. La posición de aquel niño me llevó a pensar en que ¿qué tal si nos sintiéramos de nuevo así, años más tarde?,¿qué sentiríamos si, a estas alturas, alguien nos arropara y nos leyera un cuento?
-Momento V: Surge una nueva idea que consiste en la mezcla de escultura e ilustración. La imagen mental es de una escultura funcional que ha de alojar a la vez en su interior el cuerpo acostado de una persona adulta y una historia infantil.
-Momento VI: Pienso que quizá la situación en la que nos encontraríamos en el momento V podría evocar un momento de nuestra infancia. Un momento tranquilo, sin preocupaciones (nuestras máximas preocupaciones residían en la incógnita de a qué jugar, el resultado de sumas o restas tan fáciles como la de 2+2, y cosas por el estilo).
-Momento VII: Se me ocurre que, en torno a la idea de volver a la infancia y del momento posterior a la lectura de ese cuento, podría guiar mi trabajo en torno a dos cuestiones teóricas: el síndrome de Peter Pan y las teorías freudianas sobre la interpretación de los sueños.
-Momento VIII: Comienzo a reflexionar sobre la escultura. Para que todo forme parte de una unidad, deberá ser una escultura infantilista, fantasiosa, una escultura que pudiera estar en la imaginación o en los sueños de un niño.

3.Recopilación de información.


a) Pocoyó.

Es una serie de animación creada y producida por Zinkia Entertainment y distribuida por Granada International. Consta de dos temporadas de 52 episodios cada una de unos 7 minutos de duración.
Narra las aventuras de Pocoyó, un niño en edad de preescolar, que descubre poco a poco el mundo e interactúa con él. Es acompañado en la aventura por unos cuantos amogos (todos anomales): Pato, Elly, Pajaroto y su mascota Loula. En cada capítulo, hay un narrador con voz en off.En la versión española pone su voz José María del Río.
Pocoyó se ha convertido en un buen producto y ha tenido mucho éxito en países como Reino Unido, Canadá, Japón, Nueva Zelanda y Australia (antes de llegar España). Actualmente, Pocoyó está presente con gran éxito en 150 países de todo el mundo.
Zinkia se montó entre tres amigos que compartían el hecho de ser padres: Colman López, David Cantolla y Jose Mª Castiñejo. Actualmente los dos primeros ya no se encuentran en la compañía, pero Castiñejo si y, de hecho, es el presidente.
La hija de David Cantolla (creador de la serie),Vega, fue quien dio el nombre al protagonista. Con dos años, antes de irse a la cama, rezaba: "Jesusito de mi vida, tú eres niño como yo". Como no pronunciaba muy bien, en lugar de decir "como yo" decía "pocoyó".

Pocoyó ha recibido numerosos galardones, entre los que destaca el Premio a la Mejor Serie de Televisión en el Festival de Animación más prestigioso del mundo, Annecy (Francia) 2006 y el Premio BAFTA 2006 de la Academia Británica de Televisión a la mejor Serie de Animación Preescolar.
También ha obtenido el Premio a la Mejor Serie de Televisión en las últimas ediciones de los Festivales de Animación de Madrid, Animadrid 2005 y Córdoba, Animacor 2005, y el Pulcinella 2006, premio recibido en el Festival Cartoons on the Bay (Italia), como Mejor Serie Preescolar, Mejor Programa Europeo, además de ser votada como la Serie más Popular para Niños a través de página web de la RAI. Por último, mencionar el Premio a Mejor Mascota Infantil durante el Festival de Publicidad y Comunicación Infantil, El Chupete 2006.
Además, Pocoyó ha obtenido el Premio a la Mejor Serie de Animación de Producción Propia en los Premios Zapping 2007 y 2008, y el Premio Corazón 2007 como Mejor Serie de Animación Nickelodeon en el San Diego Latino Film Festival.

La clave está en el fondo blanco y unos personajes en 3D, de contornos redondeados, de colores, que se mueven por su mundo guiados por la voz del narrador. Los niños que ven la serie descubren el mundo que les rodea al mismo tiempo que Pocoyó. El lenguaje visual es impactante y utiliza todos los recursos de las nuevas tecnologías.
Precisamente lo que a mi me interesó de Pocoyó fue la idea de los fondos blancos y de la simplicidad de elementos. Si a un niño le recargas mucho una imagen, puede que su capacidad de comprensión se vea demasiado agobiada por una acumulación de elementos que es innecesaria. En Pocoyó, si los personajes están en un bosque con representar un solo árbol o una flor ya es suficiente, porque la imaginación de los preescolares hace el resto. Hay una magia especial en ello.
Otra serie de Zinkia que también me interesó por el tipo de ilustración fue “Shuriken School”, de los hermanos Gallego Bros, Emilio y Jesús. Éste es una producción hispano-francesa (Zinkia & Xilan).






b) Síndrome de Peter Pan.

El término Síndrome de Peter Pan ha sido aceptado en la psicología popular desde la publicación de un libro en 1983 titulado The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up, escrito por el Dr. Dan Kiley. No existe evidencia que muestre que el "síndrome de Peter Pan" sea una condición sicológica existente.
Se caracteriza por la inmadurez en ciertos aspectos psicológicos, sociales, y por el acompañamiento de problemas sexuales. El individuo masculino se comporta de manera inmadura y narcisista. El sujeto crece, pero su yo interior es el paradigma de su infancia que se mantiene a lo largo del tiempo. Según Kiley, el comportamiento de un "Peter-Pan" incluye algunos rasgos de irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, dependencia, negación del envejecimiento, manipulación, y la creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad y de las normas por ella establecidas. En ocasiones los que padecen este síndrome acaban siendo personajes solitarios.Al no abrirse sentimentalmente, aparentan ser individuos fríos, y al no dar ellos muestras de cariño, al cabo del tiempo, acaban por no recibirlas. Algunos profesionales los han denominado esquizo - afectivos.
El libro de Kiley enfatiza sobre este síndrome, pero sólo da nombre a algo que ha estado presente, desde siempre, en toda caracterización neurótica, desde los comienzos de los enfoques de la terapia psicoanalítica. Cuando Freud hablaba de la fijación, se refería, de alguna manera al estancamiento de la evolución de la personalidad que se verifica en los sujetos que padecen este tipo de síntomas. “El síndrome de Peter Pan” no constituye una psicosis. Es un trastorno neurótico, o de carácter.
El sujeto que padece este tipo de trastorno no quiere cambiar, ni siquiera quiere comprender su infantilismo. No quiere abandonar el mundo irresponsable de la niñez, y casi no se verifica la conciencia del fracaso ante la adaptación a una adultez equilibrada. Ello hace pensar que se trata de una psicopatía. Una hipótesis verosímil, ante estos pacientes, hace pensar en una infancia muy feliz, en la que se quiere permanecer para no enfrentarse a la vida social adulta.
Esporádicamente desaparece en el sujeto esa coraza que no le permite advertir el paso del tiempo, por circunstrancias imprevisibles. Es entonces cuando el paciente se da cuenta de que no tiene nada, sino una vida irrealizada. Aunque el paciente no lo reconozca, la nostalgia por el nido infantil (donde no había problemas) es persistente. Afecta mucho a la auto-estima y el auto-concepto, viéndose muy afectado.
Quiero basar mi trabajo en esta idea. Evocar una situación de la infancia estando en el cuerpo de una persona adulta.

c) La interpretación freudiana de los sueños.

El deseo de interpretar los sueños no fue novedad con Freud. Éste, basándose en el texto de Gruppe (Griechische Mithologie und Religonsgeschichte, pág.390),dice que los autores anteriores a Aristóteles distinguían dos clase de sueños: los veraderos, que eran enviados al individuo por los dioses para advertirles de su porvenir; y los engañosos, que tenían como único propósito desconcertar al ensoñado. Y que, de esas afirmaciones, surgió la necesidad de interpretar los sueños.
Según Freud, las fuentes de las que provienen los sueños son cuatro. A su vez, éstas también son las que han marcado las pautas para clasificarlos:
1.Estímulos sensoriales externos (objetivos). “El hecho de que cuando un estímulo alcanza una cierta intensidad logra siempre hacernos despertar demuestra que también durante el resposo ha permanecido el alma en continua conexión con el mundo exterior. Así pues, los estímulos sensoriales que llegan a nosotros durante el reposo pueden muy bien constituirse en fuentes de sueños”.
2. Estímulos sensoriales internos (subjetivos).
3.Estímulos somáticos internos (orgánicos). Durante los períodods de excitación o durante una enfermedad, los órganos internos nos producen el mismo dolor que pudiera producirnos cualquier factor externo.
4.Fuentes de estimulos púramente psíquicas. “Los hombres sueñan con aquello de que se ocupan durante el día y les interesa en su vida despierta”, pero también hay opiniones contrarias.

El siguiente apartado también puede serme útil a la hora de elaborar mi proyecto. La intención es que en una escultura se englobe al niño y al adulto. Se introduce a éste último en un sueño infantil.

LO INFANTIL COMO FUENTE ONÍRICA:
Podemos tener sueños compuestos por recuerdos de nuestra infancia, de los cuales no dispone nuestra memoria en la vigilia. Los sueños perennes son aquellos que se sueñan por primera vez en la infancia y que después vuelven cuando somos adultos.
“Cuando más ahondamos en el análisis de los sueños, más frecuentemente descubrimos las huellas de sucesos infantiles que desempeñan, en el contenido latente, el papel de fuentes oníricas. Sólo muy raras veces llegan a constituir los recuerdos, reproducidos sin modificación ni corte alguno, todo el contenido manifiesto de un sueño. Sin embargo, existen varios ejemplos comprobados de este tipo de sueños”.
A veces no se representa la escena infantil en el sueño, sólo se alude a ella. Si se desarrolla y se completa será por medio de análisis. En un caso sobre el que habla Freud en su libro, expone el relato de una paciente sobre un sueño que tuvo en el que todos los personajes eran de proporciones gigantes. Ella misma interpreta que lo que ocurre en su sueño debe estar relacionado con algún suceso de su temprana infancia, ya que, por entonces, todas las personas adultas debían parecerle grandísimas. La muchacha aparecía en su propio sueño.
El retorno a la infancia es expresado también, en otros casos, por la conversión del tiempo en espacio :las personas y escenas de que se trate se nos muestran situadas a gran distancia de nosostros, al final de un largo camino o como si las contemplásemos a través de un espejo.

TEORÍA PSICOANALÍTICA CLÁSICA:

Hay que mencionar sus aportaciones sobre el “desarrollo psicosexual”, que se manifiesta en la infancia y está compuesto por cinco etapas relacionadas con las “zonas erógenas”, partes del cuerpo especialmente sensibles, cuya estimulación provoca la activación sexual de la persona. Según estos estudios, los niños, desde los doce meses de vida y hasta más allá de la pubertad, centran su atención en una zona erógena en especial: la boca, el ano y los genitales (es en ésta última donde aparecen los complejos de Edipo y Electra, respectivamente en niños y niñas). Cuando la persona posee una sexualidad madura, es el momento en el que está preparada para entrar en relaciones heterosexuales.
Freud decía que los niños pequeños sienten, inconscientemente, una atracción presexual por sus madres. Simultáneamente, en el inconsciente del niño se da también un sentimiento de odio por el padre (“Complejo de Edipo”). El período de manifestación del complejo abarca, aproximadamente, los seis primeros años de vida del niño, como parte de la llamada etapa fálica (pregenital). Este conflicto debe ser reprimido para favorecer el desarrollo natural de la sexualidad del niño. Pero cuando la conflictiva edípica se dirige al inconsciente, entonces se pone en funcionamiento el Complejo de Castración, que da al niño una respuesta rudimentaria al enigma que le plantea la diferencia anatómica de los dos sexos (posesión o privación del pene), que el niño atribuye a que a la niña le han cortado el pene. El niño teme que le hagan lo mismo como castigo a sus actividades sexuales, lo cual le provoca una intensa angustia de castración. En la niña, la ausencia de pene es sentida como un perjuicio sufrido, que psicológicamente intentará negar, compensar, o reparar. El interés del niño por los genitales, fase fálica, desaparece para volver después del periodo de latencia. Durante este periodo le otorga especial atención y recibe entonces la amenaza de castración de parte de la madre, que busca reforzar su autoridad con la ayuda del padre o del médico. Al principio no presta atención a la amenaza, pasa por el retiro del pecho materno, primero temporal y definitivo luego, y la separación del contenido de los intestinos, requerido diariamente. Cuando ve la falta en una niña, advierte la posibilidad de la castración y la amenaza adquiere su efecto con posterioridad (nachträglich). El complejo de Edipo ofrece al niño dos vías:

1. Activa, tomar a la madre y sustituir al padre.
2. Pasiva, hacerse amar por el padre.

La persecución del Edipo en cualquiera de los sentidos determina la castración (como castigo o como requisito), aparece la lucha entre el narcisismo hacia una parte de su cuerpo, y la investidura libidinosa de objeto. El Yo del niño se extraña del complejo.

d) Los sueños infantiles.

El contenido manifiesto del sueño suele ser una representación distorsionada del contenido latente del mismo, debido a la intervención de distintos mecanismos que tienen lugar en la mente del sujeto y que se oponen a la expresión directa de los deseos inconscientes, en particular los mecanismos de represión o censura.
Sin embargo, Freud reconoce que en los niños pequeños (menores de cinco años) suelen presentarse los sueños como realizaciones de deseos de manera directa o al menos con menor distorsión defensiva. En el caso de niños pequeños no suele ser necesario el uso de la interpretación mediante la asociación libre; y es mejor preguntarle al propio niño o a los adultos significativos por sucesos transcurridos en el día anterior del sueño, relacionandose esto con la reacción de la mente inconsciente del niño a este suceso .
Cuenta Freud que una niña de tres años había hecho durante el día su primera travesía en barco a un lago, que debió de parecerle corta, pues al desembarcar rompió en llantos. A la mañana siguiente contó que por la noche había soñado que navegó por el lago largo rato, sin que nadie le interrumpiera.
Esto hace pensar que los sueños infantiles tienen un sentido, y que en ellos el contenido manifiesto y el latente parecen mas similares que en los adultos. El sueño infantil es una reacción a un suceso del día anterior que deja tras de sí un deseo insatisfecho, y que trae consigo la realización directa y no disfrazada de ese deseo.
A partir de los sueños infantiles, Freud concluye que el sueño es el guardián del reposo, en el sentido de que instauran la realización de un deseo que excitó al sujeto en el estado de vigilia. Esa realización fantaseada y alucinatoria, permite al sujeto protegerle de la excitación y proseguir el descanso y reposo del dormir, al permitirle al menos una satisfacción "alucinada" de su deseo.
En todos los demás sueños, de niños mayores y de los adultos, la deformación del contenido manifiesto del sueño, tal como se nos aparece en su secuencia y relato constituye una deformación defensiva de los deseos inconscientes, de su contenido latente. En los adultos mediante la asociación libre se revela los deseos inconscientes que habían permanecidos ocultos y censurados.


4)Bocetos.

Desde un principio decidí que mi cuento sería ilustrado, pero también de alguna manera construido. Primero se crearían los personajes y, más tarde una historia acoplada a dichos personajes.





Ésta jirafa fue uno d elos primeros personajes en los que pensé.




En un principio, cuando decidí que Pocoyó sería una de mis influencias, estuve haciendo algunas ilustraciones que reflejaran la misma sencillez y tridimensionalidad (o que, al menos, lo intentaran). Ésta es una de ellas:





Este “muchachito” es otro de mis candidatos a protagonizar esa historia, de la que aún tengo pocos datos:



La niña de abajo muestra otro tipo de dibujo diferente, que ya se aleja un poco de la tipología de dibujo que aparece en Pocoyó o en Shuriken School, pero no me desagrada.






Ésta niña siempre me viene a la mente como en distintas versiones. Ambas tipologías de dibujo me gustan, puede que la primera transmita una imagen más dulce, mientras que la segunda se antoja un tanto divertida.





No sé qué son, ni a qué se dedican, pero creo que tengo una historia que les puede ir bien. En mi familia ha habido siempre niños pequeños por todas partes, y la tradición era que, cuando llegaban a una edad determinada, para conseguir quitarles el chupete sin que lo echaran de menos (o más bien de manera que les resultara fácil a los niños asumirlos), se les contaba la historia de que la luna, cuando un niño pequeño comenzaba a crecer, se acercaba de noche a su cama para llevarse su chupete. El niño queda anonadado con la historia, mientras su madre, a escondidas, ha tirado el chupete a la basura. Es una historia infantil, y a la vez fantástica…,puede que encaje bien en el proyecto.
Había pensado que quizá estos extraños personajes, que aún no se con qué forma exacta acabarán, podrían ser los mensajeros de la luna.






El paraguas es un elemento importante para mí en la ilustración infantil, a modo personal, ya que es el primer objeto que aprendí a dibujar cuando era niña.






La escultura que actuará de estructura principal de la obra, en estos momentos en los que escibo estas líneas, es una incógnita. Aunque sí he pensado en la forma de su esqueleto que, siguiendo con la magia y la fantasía, ay que decir que recuerda mucho a las cajas de los magos (esas que suelen cortar por la mitad con alguien dentro).



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